María Ruiz
“Nosotras, las mujeres indígenas, estamos contentas, porque el Tribunal hizo justicia”, afirmaron con voz firme las representantes de los pueblos Mazahua, Otomí, Mixteca Baja, Tének y Náhuatl, quienes se reunieron en el kiosco de la Plaza de Armas para expresar su postura tras la revocación de la elección de Palmira Flores García como titular de la Unidad de Atención a Pueblos y Comunidades Indígenas.
El fallo, emitido el 26 de marzo por el Tribunal Electoral del Estado (TEE), anuló el proceso para el selección del encargado de este cargo debido a la falta de traducción de la convocatoria a las lenguas indígenas, lo que representó una violación a los derechos políticos de las comunidades.
Ademas de dejar sin efecto el nombramiento de Flores García, el TEE ordenó al Ayuntamiento de San Luis Potosí emitir una nueva convocatoria que garantice la participación de los pueblos indígenas asentados en la ciudad para reponer dicho proceso.
Durante la rueda de prensa, una de las voceras enfatizó la importancia de preservar su identidad y cultura:
“Nos sentimos orgullosas de nuestra lengua, nuestra vestimenta, nuestra historia. No es solo un adorno, es parte de lo que somos”.
También denunciaron que Flores García, quien ya ocupó el cargo de directora de Atención a Pueblos y Comunidades Indígenas en la administración pasada, no representó adecuadamente sus intereses.
“No basta con ponerse la vestimenta, hay que defender los derechos de nuestro pueblo”, señalaron.
La sentencia es vista por las comunidades como un precedente para la protección de sus derechos colectivos.
“Un indígena exige sus derechos, no se queda callado”, remarcaron, además de insistir en que la consulta debe respetar cada uno de los pasos estipulados en la ley.