Estela Ambriz Delgado
Consejeros indígenas tének, náhuatl y xi’ui, denunciaron malos manejos de la Secretaría del Bienestar en el Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS), por lo que pidieron a la presidenta de la República, Claudia Sheimbaum Pardo, cambios en los lineamientos y se involucre más al Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI).
Además, solicitan que se revoque el reciente nombramiento de Mario Godoy, hermano de la consejera jurídica, Ernestina Godoy Ramos, como representante del instituto en San Luis Potosí.
Los integrantes del Consejo Nacional Indígena en San Luis Potosí: Angelina Reyes Hernández, Hermalinda Vásquez Bautista, Cenorina Bernal Fernández, Rafael Reues Martínez, Marcos Alejo Torres y Leodegario Durán Botello, enviaron un escrito a la mandataria para presentar diversas inconformidades y solicitudes respecto la transferencia directa de recursos a las comunidades para obras de infraestructura básica y la representación del estado en el INPI.
También expresan que si bien ha sido positiva la determinación que recientemente se tomó de asignar recursos directos a las comunidades indígenas y afromexicanas, la realidad es que hay políticos, servidores públicos y pequeños empresarios, que insisten en colocarse por encima de su derecho, ya sea por acción u omisión.
Por ello, hacen un llamado a que se respete su personalidad como sujetos de derecho público consagrada en la Constitución Política de México, y que la inscripción en el catálogo de pueblos y comunidades sea un requisito en los lineamientos, así como el que las cuentas bancarias sean a nombre de las comunidades y aperturadas en el Banco del Bienestar.
“Tenemos desconfianza en el proceder de algunos funcionarios, que sabemos, no son personas comprometidas con la honestidad y que ocupan distintos cargos en el estado. Algunos de ellos desde la Secretaría del Bienestar, nos han impuesto a empresas y prestadores de servicio en contra de nuestra voluntad en acciones del año pasado”.
Lo anterior aunado a que en anteriores ocasiones se ha señalado que, en lo referente a este programa, la Secretaría del Bienestar privilegia la mezcla de recursos con presidentes municipales y otras instituciones que, si bien no es incorrecto, en este nuevo esquema de asignación directa de recursos a los pueblos y comunidades, aprovechan la oportunidad para quedarse con el presupuesto indígena.
Por otra parte, manifiestan su preocupación por el reciente nombramiento de Godoy Ramos en sustitución de Martín Esteban Reyes en la representación del INPI, que consideran una imposición de su hermana Ernestina Godoy, pues esta persona no es indígena, ya que en 2018 se auto adscribió afromexicano, y ahora en 2025 se dice rarámuri.
“Dicho movimiento está impregnado de nepotismo e influencia que pone en riesgo no solo la viabilidad social del FAIS en el estado, sino también sentimos un alto riesgo en el desempeño de nuestro trabajo honorifico dirigido a nuestros pueblos y comunidades, porque hay funcionarios del Bienestar que nos desconocen desvirtúan y difaman”.
Ante estas situaciones, solicitan al Gobierno Federal que se intervenga para que se haga una adición a los lineamientos del FAIS de inmediato, considerando su personalidad, el catálogo y la titularidad de las cuentas, así como las mejoras para garantizar la ejecución del programa con una perspectiva intercultural y de derechos, pues la Secretaría del Bienestar no la tiene.
Asimismo, que se involucre más al INPI en el quehacer normativo del programa y sea un espacio de apoyo a la fiscalización social del FAIS, se haga una investigación sobre las malas prácticas institucionales hacia sus comunidades y se sancionar a los responsables conforme a la ley.
De igual forma, que se les brinden las medidas precautorias necesarias a través de la Secretaría de Gobernación y de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) para proteger su integridad y su trabajo de representación indígena.
Además de que por el momento en el presente año no se realicen cambios en la Oficina de Representación del INPI en el estado, a fin de no afectar la agenda indígena, en la que se acumulan asuntos muy delicados; y también ser recibidos por el titular