María Ruiz
El Barrio de San Juan de Guadalupe de la capital se encuentra en medio de un debate social y legal a raíz de un ambicioso proyecto inmobiliario, que pretende construir más de 100 apartamentos en la zona.
El pasado 1 de marzo, la Dirección de Administración Territorial y Desarrollo Urbano del Ayuntamiento de San Luis Potosí emitió una notificación oficial de suspensión de actividades urbanísticas relacionadas con ese proyecto, tras un juicio de amparo promovido por un ciudadano del barrio.
La construcción en cuestión, ubicada en la calle Pedro Vallejo, contempla 120 departamentos y espacios de estacionamiento, un desarrollo que, según algunos habitantes, podría intensificar el proceso de gentrificación en la zona.
Las voces locales destacan preocupaciones sobre el incremento de rentas y costos de vida, así como la transformación del barrio para satisfacer las necesidades de nuevos residentes, incluidos algunos extranjeros.
Aunque su llegada no se percibe como intrínsecamente negativa, sí es vista como un factor que puede acelerar los cambios económicos y culturales que afectan la identidad histórica del lugar.
En el aspecto legal, la suspensión ordenada refleja la preocupación institucional sobre la correcta ejecución del proyecto y su alineación con las normativas urbanas. Sin embargo, para los vecinos, esta acción también simboliza un intento de proteger el alma comunitaria y mitigar posibles impactos adversos.
“Para nosotros, como vecinos, este conflicto legal será crucial para definir no solo el futuro del proyecto, sino también el rumbo del barrio como un espacio inclusivo y diverso, pues sabemos que en la actualidad, quienes habitamos este barrio enfrentan la incertidumbre de un cambio urbano que, si no se gestiona con sensibilidad y visión, podría relegar a las comunidades que le dan vida al barrio”, informaron afectados que por cuestiones legales pidieron reservar sus datos personales.