Por Victoriano Martínez
La característica principal que han tenido quienes han integrado la Comisión Estatal de Garantía de Acceso a la Información Pública (CEGAIP) es que privilegian informar que han trabajado, pero omiten rendir cuentas sobre cuántos ciudadanos han visto satisfechas sus solicitudes de información con la obtención de los datos que requerían.
Como organismo garante del derecho de acceso a la información pública se supone que su razón de ser y su principal interés tendría que ser que aquella persona que ejerza ese derecho lo vea concretizado con la obtención de la documentación que contenga la información que necesita.
Este miércoles 26 de febrero, la CEGAIP entregó al Congreso del Estado su informe de actividades correspondiente al ejercicio 2024. Para las primeras horas de hoy, el documento aún no se encontraba publicado en el Sitio Web de la CEGAIP, a pesar de que debería ser la institución que pusiera ejemplo de transparencia de cara a la población.
En su página de Facebook, la CEGAIP sólo reporta los actos protocolarios de entrega al Congreso del Estado y al gobernador Ricardo Gallardo Cardona, y la aprobación del documento un día antes. En ningún caso dan la posibilidad para que cualquier persona pueda conocer su contenido.
“Con esta entrega oficial se reafirmó el compromiso de garantizar el derecho de acceso a la información pública para seguir fortaleciendo una cultura de transparencia que beneficie a toda la ciudadanía potosina”, postearon como si realmente creyeran en lo que dicen.
¿O a poco sí creen que con decir que entregaron su informe sin abrir el acceso al mismo a toda la población se fortalece la cultura de transparencia? ¿Podrían explicar de qué manera beneficia a la ciudadanía potosina que sepa que cumplieron con la entrega del documento, pero le regatean la posibilidad de que conozca su contenido?
La entrega del informe anual de actividades no es el único aspecto que muestra la forma en que privilegian difundir lo que hacen por encima de exponer cómo y por qué lo hacen. En sus redes sociales, después de cada sesión del pleno de la CEGAIP, informan que sesionaron, que resolvieron equis número de expedientes, pero jamás lo hacen sobre los temas involucrados.
Ni siquiera son capaces de llevar una estadística y seguimiento de los temas más recurrentes en las solicitudes de información, cuáles temas son más frecuente que provoquen recursos de revisión, a pesar de ser información esencial para que promuevan la transparencia proactiva que ordena le Ley.
De activar con ese tipo de estudios la transparencia proactiva, la CEGAIP efectivamente promovería el acceso a la información pública desde la perspectiva de los intereses de la población, a la que le ahorrarían el farragoso proceso de tramitar solicitudes de información que, con su negligencia para garantizarlo ante los recursos de revisión, ellos mismos sabotean.
“Recibimos una comisión con cinco años de atraso en la emisión de resoluciones de recursos de revisión y quejas, que son de los recursos ordinarios que conoce la CEGAIP, donde este rezago lo hicimos patente en las observaciones ante el órgano de control interno, pero ahí no queda, sino que debimos iniciar un proceso para abatirlo y al día de hoy, ya a casi finalizar febrero, el abatimiento a este rezago ha sido total”, es lo poco que hoy es público sobre lo que presuntamente contiene el informe presentado por la CEGAIP al Congreso del Estado.
Una vez más “hicimos” pero ni un solo dato sobre la forma en que esto benefició a quien ejerció su derecho de acceso a la información pública, cuántas personas recibieron efectivamente la información que pidieron y en cuántos sólo se cumplió el trámite burocrático que cierra expedientes, pero deja al solicitante en las mismas. Sin el informe publicado, esa es la duda.